¿Por qué hablamos de la gastronomía costarricense hoy? Bueno, viene al caso porque la visité después de casi dos décadas. El sector turístico está intrínsecamente ligado a la gastronomía. Hoy, entre el 33 % y el 50 % de los turistas del mundo consideran la gastronomía como uno de los tres factores de decisión claves para escoger el destino por visitar.
Infinidad de veces he escuchado dentro del sector comentarios de varios jugadores locales importantes, no sin algo de frustración, no entender por qué dicho país tiene un sector turístico con siete veces más visitantes per cápita y diez veces más visitantes por kilómetro cuadrado que Ecuador, siendo nuestro país más rico en biodiversidad, superándolo en todos los ratios, en el número de hotspots de biodiversidad, en número de especies de orquídeas, de vertebrados, aves o reptiles comparativamente. Y esto sin considerar la reserva de Galápagos, el hábitat más importante del mundo en especies marinas y en buceo subacuático.
Analizando el resultado obtenido en el sector turístico por las dos naciones, teniendo en cuenta la importancia de la gastronomía como factor de decisión y considerando que la amplitud y profundidad de la cocina ecuatoriana con mucho supera no solo a este país, sino a todo Centroamérica y el Caribe, tenemos que colegir que la respuesta se debe a un problema de ejecución. Así, es absolutamente meritorio lo que han logrado hacer como estrategia de país con menores recursos, frente a lo hecho por Ecuador. Las cifras no mienten, 700 % a 1.000 % mayor turismo que Ecuador.
Estuve en dos restaurantes que son un ejemplo. El primero es Antica Pizzería, un local que se ha tomado un antiguo hotel con arquitectura del Nueva Orleans del siglo pasado, que en sus cuartos con vista a una piscina ha incorporado mesas y sirve una de las mejores pizzas que haya probado. De hecho, lo interesante de este sitio es que en su menú ofrece más de diez tipos de pizzas distintas, con sus variaciones, de todas las regiones de Italia, incluyendo la pizza frita, que es un arte.
Otro restaurante que me sorprendió es la Terraza Toscana, ubicado en un desarrollo inmobiliario llamado Avenida Escazú. No es una plaza como las que ya estamos acostumbrados. Es un desarrollo bien pensado y vibrante. Más allá de su gastronomía, la de un buen restaurante de cocina italiana típica, me sorprendió la atmósfera que han logrado crear para generar un ambiente en el que antes de sentarse a la mesa, el visitante empiece a salivar.
Más allá de recomendar estos dos sitios a nuestros lectores que viajen a Costa Rica como un ejemplo de restaurantes que lo han hecho bien y que destacan, vale la pena que el sector y el país miren introspectivamente un ejemplo cercano, y decidan usar las fortalezas que tienen para llegar al destino que bien podrían obtener. (O)











