Nacida en Guayaquil, pero con herencia imbabureña, Brenda (@brendamusica) presenta una nueva canción que, más allá de tener un estilo “clásico” de folclor ecuatoriano, trata de darle una nueva cara al género.
Publicado hace poco más de dos semanas, Pena es el más reciente sencillo de quien fue representante ecuatoriana en el Festival de Viña del Mar de este año, y sin duda alguna no quiere dejar pasar desapercibida la exposición y el reconocimiento que esta oportunidad le brindó. De esta manera, continúa con su trayecto por la música independiente tratando de cultivar nuevos seguidores y que su música logre ser escuchada por distintos públicos.
La producción estuvo a cargo de la propia artista, en compañía de Carlos Jácome, quienes lograron un trabajo impecable, habiendo hallado espacios para cada instrumento y además destacar la voz sin necesidad de saturaciones o exageraciones. Matices precisos que ayudaron a transmitir el mensaje; la catarsis que solo la música puede brindar.
Si hablamos de ritmos tradicionales, Pena está muy cercana al yumbo, un género cuyo elemento principal radica en su pulso y en la similitud que tiene con los latidos del corazón, hecho que lo lleva a ser usado con frecuencia en la danza andina y amazónica, pero que está siempre presente en la música por su versatilidad y precisión a la hora de marcar el tempo.
Con su juventud, Brenda ha logrado que lo autóctono y lo moderno se vean correlacionados de manera obligatoria, demostrando que la identidad y las raíces no tienen que ver con la edad, sino con el sentido de pertenencia que cada uno demuestra hacia sus orígenes. Este tipo de convergencias nos llevan a descubrir música que siempre estuvo presente, pero que por momentos dejamos en el olvido. (O)












