Estamos iniciando el nuevo año lectivo en la región Costa e Insular, y con este regresa la esperanza de días mejores para nuestro país, ya que hablar de educación es de manera inequívoca hablar de esperanza. Representantes, estudiantes y maestros, como actores de la comunidad educativa, debemos poner todo el empeño para que se aprovechen al máximo estos 200 días del año lectivo, pues no se trata solo de un aprendizaje bancario en el que se depositan conocimientos, como sostenía Paulo Freire, sino que ese conocimiento debe bajar al corazón y a las manos; conocer, amar y servir, para ser más humanos y hacer un mundo más humano. (O)

Cristhiam Carpio Castro, Guayaquil