Una cabaña en el campo comprada en $ 2.640 o una mansión en la playa valorada en $ 1,5 millones son algunas de los propiedades que los candidatos a la Presidencia de la República han reportado ante la Contraloría. Los bienes también incluyen herencias que llegan a los $ 3,9 millones o empresas con ingresos que alcanzan los $ 259 millones.