Al ser de propiedad de Mayra S. el equipo celular periciado dentro del caso Metástasis, pero que a la vez la información allí encontrada es base del caso Purga, es obvio que las conversaciones ahí encontradas tienen relación directa con la comunicadora y publicista de 36 años de edad. Dentro de lo ubicado en el celular, temas personales del día a día de la propietaria se confunden con otras situaciones y conversaciones con otros de los doce procesados y otros ciudadanos, los cuales en ciertos casos bordean la legalidad y pasan a planos más de actos alejados de la ley.