A los seis días de haberse retirado a deliberar el juez penal de la Corte Nacional de Justicia (CNJ) Javier de la Cadena, quien está a cargo del caso Purga, el magistrado no define directamente la validez procesal de todo lo actuado dentro de la causa, sino que dispone a la Fiscalía que ordene varias diligencias solicitadas por los procesados en un término no mayor a 48 horas y que se practiquen en un plazo perentorio no superior a los diez días.