Cada mañana, Cumandá León revisa su teléfono antes incluso de levantarse de la cama. No espera un mensaje cualquiera. Espera una señal desde Venezuela hasta su natal Tena, una confirmación, una voz que le diga que su hijo Luis sigue bien y que tal vez, esta vez sí, su nombre aparezca en la lista de presos políticos que han empezado a ser excarcelados en ese país, a la que se sumó este sábado el ecuatoriano Jorge Párraga, lo que aumenta aún más su esperanza.













