La elección del nuevo viceprefecto del Guayas, prevista para este 22 de abril, marcará un punto de inflexión en la política provincial. No solo se llenará la vacante que dejó la renuncia de Carlos Serrano, sino que definirá quién asumirá la Prefectura en menos de un mes, cuando Marcela Aguiñaga deje el cargo el próximo 14 de mayo.
El nuevo viceprefecto, que se convertirá en prefecto en pocos días, saldrá de la terna presentada por la prefecta e integrada por Carlos Encalada Villacís, Ottón Lara Pincay y Gustavo Heinert Musello, tres perfiles provenientes del ámbito empresarial y técnico, vinculados a sectores como la agroindustria, la construcción y la administración.
En este contexto, hay coincidencias entre los analistas consultados: el proceso es legal y está contemplado en la normativa vigente, pero al mismo tiempo abre un debate sobre el diseño del sistema de reemplazos en los gobiernos provinciales y sobre la representación ciudadana para los electores.
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Proceso sigue el marco legal
El mecanismo para esta renovación está establecido en el Código Orgánico de Organización Territorial, Autonomía y Descentralización (Cootad). La norma dispone que, ante la ausencia definitiva del viceprefecto, la prefecta debe presentar una terna y el Consejo Provincial elegir, de fuera de su seno, a quien ocupará el cargo. Ese diseño normativo, como explica el analista Andrés Ortiz, responde a una lógica práctica vinculada al tiempo que resta del periodo.
Ortiz sostiene que fueron quienes establecieron que personas que no fueron elegidas por voto popular puedan ocupar el cargo de prefecto y viceprefecto únicamente si falta menos de un año para que culmine el periodo. Desde su perspectiva, esta disposición es razonable, ya que convocar a elecciones para un periodo menor a un año no resulta eficiente ni necesario.
En esa misma línea, el analista añade que el Cootad diferencia claramente entre escenarios: cuando falta más de un año para terminar el periodo, se deben convocar elecciones; pero cuando el tiempo es menor, se opta por una designación como la que se espera este miércoles.
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La particularidad del caso Guayas
Sin embargo, el caso del Guayas introduce una particularidad que no se había visto en estas condiciones. La renuncia de Serrano ocurrió antes de la salida anunciada de Aguiñaga, lo que activa primero el mecanismo de designación del viceprefecto. Pero ese mismo viceprefecto será quien, en pocas semanas, asuma la Prefectura de manera automática hasta el final del mandato.
Esto genera una cadena de reemplazos que deriva en un escenario excepcional: el nuevo viceprefecto será elegido por el Consejo Provincial sin haber sido electo en las urnas, luego pasará a ser prefecto, y posteriormente deberá presentar una nueva terna para que el mismo Consejo designe a la siguiente viceprefecta. Es decir, el periodo terminará con dos autoridades que no llegaron al cargo por voto popular.
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Para el abogado constitucionalista Carlos de Tomaso, este escenario no representa una irregularidad, sino la aplicación directa y plena de la norma. Explica que la forma en que se está procediendo responde al orden en que se produjeron las renuncias.
“Si hubiera sido una renuncia simultánea de prefecta y viceprefecto, estaríamos frente a otra norma jurídica. Pero al darse primero la del viceprefecto, corresponde aplicar el mecanismo de la terna presentada por la prefecta”, señala. En ese sentido, recalca que el procedimiento actual es el correcto dentro del marco legal vigente.
De Tomaso también aborda uno de los puntos más sensibles del debate: la legitimidad. Aunque reconoce que para el ciudadano puede resultar un escenario atípico, sostiene que no hay una disminución en la legitimidad de las autoridades designadas.
“La legitimidad está dada en la ley. Estas autoridades tienen el mismo grado de poder y validez que aquellas que han sido electas por voto popular”, afirma. Desde su visión, el sistema jurídico prevé este tipo de situaciones precisamente para garantizar la continuidad institucional.
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No obstante, admite que el elector puede sentirse desconcertado. “Puede haber una sensación de desánimo, porque se eligió un binomio que no terminará el periodo”, explica. Aun así, insiste en que no existe otra vía que aplicar lo que establece la normativa.
Ese contraste entre legalidad y percepción ciudadana también es señalado por Ortiz. A su criterio, la situación actual marca un quiebre en la tradición política de la provincia. “Por primera vez, el gobierno provincial podría quedar en manos de funcionarios que no han recibido el mandato directo de los electores”, advierte.
Ortiz pone el escenario en perspectiva histórica. La Prefectura del Guayas ha mantenido una estabilidad basada en autoridades elegidas por voto popular o que habían ocupado espacios políticos. Esto ocurrió en 2020 tras la muerte de Carlos Luis Morales, entonces prefecto. Asumió su viceprefecta, Susana González, y ella puso en su terna a José Yúnez Parra, exalcalde de Samborondón.
“Lo que tenemos ahora es cualitativamente distinto”, explica, y también abre un debate más amplio sobre el diseño institucional del Consejo Provincial. Ortiz cuestiona el modelo actual, en el que los alcaldes y sus delegados actúan como consejeros, en lugar de existir representantes elegidos específicamente para esa función.
Esto cambió con la Constitución del 2008. Antes, los consejeros provinciales eran elegidos por voto popular y de entre ellos se designaba al viceprefecto. Con la reforma constitucional, se estableció la elección en binomio mediante sufragio directo, lo que reforzó la legitimidad democrática de ambas autoridades.
“Puede ser una oportunidad para repensar esta figura”, plantea. En su opinión, lo más coherente sería que, en casos como este, las autoridades que asuman provengan de un cuerpo elegido directamente por la ciudadanía. Sin embargo, el modelo vigente no permite esa posibilidad, ya que los alcaldes no pueden ejercer simultáneamente funciones en distintos niveles.
La decisión del Consejo Provincial
Mientras este debate avanza, el foco inmediato está en la sesión del Consejo Provincial, donde la terna delimita el margen de acción, ya que no se podrán considerar candidatos fuera de esta lista. Por lo tanto, la decisión no será abierta, sino que dependerá de los acuerdos políticos que se construyan alrededor de estos tres perfiles.
El Consejo Provincial del Guayas es un órgano colegiado con una composición política diversa, en la que confluyen varias fuerzas. Aunque existe un peso importante de la Revolución Ciudadana dentro del organismo, también hay una presencia significativa del Partido Social Cristiano, además de representantes de otras organizaciones, como Renovación Total, Pachakutik y CREO. Este escenario obliga a la construcción de consensos para alcanzar la mayoría necesaria en la votación.
En total, el Consejo está integrado por 33 miembros con voz y voto: la prefecta, los alcaldes o sus delegados de los cantones y representantes de las juntas parroquiales rurales. Esta es la conformación actual:
Autoridad provincial
- Marcela Aguiñaga Vallejo – Prefecta
Delegados cantonales y autoridades locales
- Tatiana Coronel Flores (s) – Guayaquil
- Gilmar Gabriel Balladares – Playas
- Dolores Cabrera – Balzar
- Rodolfo Cantos – El Empalme
- Wilson Cañizares – Daule
- Luis Esteban Chonillo – Durán
- Sandy Gómez – Balao
- Ángela Herrera – Alfredo Baquerizo Moreno (Jujan)
- Nery Jaramillo – Pedro Carbo
- Isidro Morán – Lomas de Sargentillo
- Milton Moreno – Salitre
- Katherine Olivares – Yaguachi
- Pedro Orellana – Marcelino Maridueña
- Álex Quinto Castro – Colimes
- Juan Carlos Rivera – Naranjal
- Alejandro Rosado – Bucay
- María Belén Candado – Nobol
- Pedro Solines – Milagro
- Luis Suárez – Palestina
- Cristian Suárez – Naranjito
- Mabel Tenezaca – El Triunfo
- Ubaldo Urquizo – Santa Lucía
- María Fernanda Vargas – Simón Bolívar
- Luis Vargas – Isidro Ayora
- Juan José Yúnez – Samborondón
Representantes de juntas parroquiales rurales
- Walter Carrera – Parroquias Puerto Nuevo, El Empalme
- Hilda Castro – Parroquias Puná, Limonal
- Kevin Maruri – Parroquias Posorja, Los Lojas
- Yolanda Mendoza – Parroquias Vernaza, Juan Gómez Rendón
- Willian Pérez – Parroquias Yaguachi viejo, Cone, Gral. Pedro J. Montero
- Liliana Simbala – Parroquias Tenguel y Chobo
- Alfonso Solís – Parroquias Santa Rosa de Flandes y El Rosario
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