El choque arancelario entre Ecuador y Colombia no abrió solo un frente comercial entre los dos países, sino que evidenció también la estrategia de cada uno para enfrentar una crisis bilateral. Mientras el Gobierno de Gustavo Petro activó a varios ministros, elevó el tema a instancias internacionales y multiplicó sus vocerías, la Administración de Daniel Noboa concentró el manejo en Cancillería.