Casi inmediatamente que el fiscal general subrogante, Wilson Toainga, anunciara el inicio de una investigación previa debido a supuestos actos intimidatorios perpetrados contra el capitán de Policía Diego Gagñay, agente de la Unidad Nacional de Investigaciones que estuvo a cargo de los equipos de investigación que se destinaron para analizar lo que ocurrió en el denominado caso Purga, la Fiscalía ingresó al oficial al Sistema de Protección de Víctimas y Testigos.