El sexto sentenciado en el caso Plaga a una pena reducida de 44 meses de cárcel, al acogerse al procedimiento abreviado, fue José Alfredo Mejía Bustos, un exfuncionario del Centro de Privación de la Libertad (CPL) de Cotopaxi que fue ubicado como colaborador de una “estructura delictiva” que operó en la facilitación de mecanismos ilícitos para que personas privadas de la libertad con sentencias de por medio puedan salir de la cárcel.