«Me están presionando para que renuncie y salga de aquí. (...) Es un golpe a mi vida y a la institucionalidad del país, quieren quitarme del medio para quitarme de la presidencia del país», afirmó la vicepresidenta de la República, Verónica Abad Rojas, en una primera declaración pública, tras la detención de su hijo Francisco Sebastián B. A., investigado por presunta oferta de tráfico de influencias en un caso al que se bautizó Nene.