“Por seguridad, ya que mi abogado no me ha informado nada de nada. Hubo un muerto y no confío en nadie”. Así escribió Daniel Salcedo en la parte baja del documento del Servicio Nacional de Atención a Personas Privadas de la Libertad (SNAI) con el que se confirmó que el sentenciado en el caso Metástasis se negaba a salir de su celda en la cárcel de máxima seguridad La Roca, en Guayaquil, para ser trasladado a la Corte Nacional de Justicia (CNJ), en Quito, a la diligencia de disculpas públicas a la que se lo convocó.