La explotación pericial de cerca de 15 celulares pertenecientes a Leandro Norero, quien antes de su muerte el 3 octubre de 2022 eras investigado por varios delitos relacionados con narcotráfico y lavado de activos, le han permitido a la Fiscalía General del Estado ir dibujando una trama de corrupción que es calificada como una “empresa criminal” que para alcanzar sus metas ilícitas tuvo que contaminar a jueces, fiscales, peritos, funcionarios penitenciarios, abogados, entre otros.