La reciente publicación de un estudio que detectó la presencia del metal tóxico conocido como arsénico en muestras de arroz recogido en piladoras de tres provincias ecuatorianas ha provocado preocupación en diferentes actores del sector productivo del país, principalmente consumidores que a través de mensajes a este Diario han expresado su intranquilidad por la posible contaminación de este importante alimento, que forma parte del 30 % de la dieta de los ecuatorianos.