En nuestro país los juegos de azar (cartas, ruleta, dados) estuvieron permitidos exclusivamente en los casinos y salas de juegos. En 2011 se prohibió su funcionamiento como resultado de una consulta popular. Poco tiempo después comenzó a promocionarse en línea el juego de cartas (torneos de póker principalmente). Gradualmente comenzó a insinuarse la participación del televidente mediante apuestas económicas.