De contradicciones y demás está lleno el arte. En este caso, citamos a anagarcia (@___anagarcia__), quien en realidad no es una mujer, sino el proyecto del artista capitalino Harrison Deller, quien en sus redes sociales manifestó usar este nombre como una especie de homenaje al anonimato, a la constante exploración y evolución.

Publicado el pasado viernes y disponible en todas las plataformas de distribución digital, Ordinary doubts es el primer corte promocional de un EP que verá la luz a inicios del próximo año.

Esta canción condensa matices sonoros del indie, el shoegaze y el synth pop, que transmiten clara emotividad y nostalgia de aquellas dudas ordinarias (traducción literal de su título) que podrían aquejar a cualquiera de nosotros en lo cotidiano.

En cuanto a producción respecta, hay un trabajo más que bien logrado por parte de Mauro Samaniego y Tomás Vallejo. Sintetizadores a punto, que no llegan a opacar la voz, lo cual es un error frecuente en este tipo de géneros musicales. Una batería impecable que marca el ritmo sin titubear y un excelente resultado final, sin dar muchos más detalles. Un sonido interesante que deja altas expectativas para los siguientes lanzamientos.

Desde el punto de vista del crítico, la introspección juega un papel clave en Ordinary doubts. Podría pensarse que esto es algo común en la música y el arte, pero, de forma paradójica, en estos tiempos no es un recurso frecuente en el momento de componer o desarrollar alguna obra. Harrison Deller o anagarcia deja en claro que los sentimientos están al frente en la visión de su trabajo.

Es indispensable recordar que la identidad del artista da pie a su camino; si bien con el paso del tiempo la experimentación también es fundamental, la identidad y la esencia serán las que siempre se mantengan, sin importar los cambios. (O)