Carlos III del Reino Unido fue coronado esta mañana en la abadía de Westminster, en una ceremonia religiosa oficiada por el Arzobispo de Canterbury, líder espiritual de la Iglesia de Inglaterra. Al finalizar, recorrió las calles de Londres en una carroza dorada, acompañado de música, la lluvia, su escolta y los aplausos y gritos de la multitud que había esperado durante horas para verlo.
Sin embargo, los medios británicos hicieron notar que alguien no participó de la procesión. Las cámaras apostadas a lo largo de las calles londinenses buscaron en vano al hijo menor del rey, el príncipe Harry, dejó la abadía para regresar directamente al aeropuerto y tomar un vuelo a Estados Unidos, para volver con su familia.
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Harry espera llegar a celebrar el cumpleaños de su hijo, Archie, junto con Meghan Markle y la pequeña Lilibet.
Pero esa no fue la única novedad para Carlos III. Entre los congregados no solo había simpatizantes, sino también miembros del movimiento antimonárquico, caracterizado por el color amarillo, que portaban carteles con la frase “Not my king” (No es mi rey).
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En cambio, las Fuerzas Armadas del Reino Unido se formaron en sus trajes de gala para presentar armas ante los reyes y expresar su lealtad a la Corona, y junto a ellos representantes de la Mancomunidad de Naciones. Allí se escuchó el himno nacional británico, God Save the King.
Los miembros de la Guardia Real Inglesa se quitaron el sombrero negro por unos segundos para dedicar tres hurras al rey, que ingresó a Buckingham rodeado del sonido de las gaitas. Es un momento que ha esperado por 70 años para representarse.
La TV británica entrevistó a algunos de los invitados que, sin ser parte de la realeza, pudieron entrar a la abadía, entre ellos, el adolescente Max Woosey, de 13 años, que obtuvo un récord Guinness por acampar fuera del palacio de Buckingham cada noche durante tres años, para obtener fondos para un hospicio dedicado a los pacientes de cáncer. El joven ha recaudado la cantidad de 750.000 libras.
También estuvo allí Peaches Golding, la estadounidense británica que ostenta el título de Lord-Teniente del condado y la ciudad de Bristol. Ella destacó la música de la coronación, con numerosas piezas compuestas expresamente para la ocasión, e interpretada por artistas de toda la Mancomunidad de Naciones. (E)