“Si (Michael) Arroyo no desea continuar en el equipo, ya se encargará el departamento legal de todo esto”, advirtió ayer Juan Alfredo Cuentas, gerente financiero de Barcelona, sobre la situación del volante ofensivo, quien superó la suspensión de seis meses por dopaje y debe presentarse en el club, pero el futbolista prefiere no hacerlo.