A estas alturas la mayoría de los ecuatorianos tenemos un asalto que contar y en peores casos secuestros y vacunaciones. El Gobierno actual está enfrentando a las grandes bandas y su política es la de cero tolerancia con lo ilegal, sin embargo, los procesos son lentos, casa adentro, me refiero a los trámites dentro de las fiscalías y de los ejes policiales.
Los asaltos, secuestros y vacunaciones son cercanos a la gente, por lo cual se muestra descontento y en medio de la angustia de un familiar secuestrado no se puede explicar que las bandas, al verse acorraladas, están diversificando su negocio ilícito en estas áreas. Además, este era un escenario predecible, al menos desde la perfilación y comportamiento criminal. La violencia iba a desbordarse a las calles y las bandas, al verse acorraladas por los operativos militares y policiales, iban a tomar otro rumbo, pero sin rendirse, sin perder el territorio ganado, con esto me refiero a barrios e incluso ciudades enteras. Imagino que el eje de inteligencia tanto policial como militar informó de esto al presidente del Ecuador, Daniel Noboa.
Quizás las estadísticas no reflejan la realidad ya que el solo hecho de poner una denuncia es un trámite fastidioso. A mí me robaron mi casa hace un mes y medio y recién en este tiempo, el agente de la Policía Judicial me tomó mi versión. Tanto en la oficina de Fiscalía como en la de Policía solo hay un funcionario atendiendo varios trámites. Otros funcionarios con los que me encontré en el área de delitos flagrantes, en cambio, pedían comida delante de las víctimas, en lugar de atenderlas.
Las ciudades que empiezan a sentir el terror de la delincuencia son Quito y Cuenca. De Cuenca siempre se decía como eslogan político que era la ciudad más segura del Ecuador, sin embargo, ya se presentan sicariatos en el día y en medio de transeúntes.
Para el coronel Geovanny Maldonado, jefe de la zona de Calderón, en Quito, los robos de carros y motos se incrementaron en un 50 % comparado con el 2023. El robo a personas, en un 10 %. Pero también se han recuperado, hasta la fecha, 32 carros y 13 motos. Y se ha capturado a delincuentes que pertenecen a la famosa banda de Los Lobos. Según Maldonado, las muertes violentas, en comparación con el 2023, se redujeron, en parte, por las políticas aplicadas.
La Policía Nacional tiene tres ejes: uno preventivo, que se refiere a los policías que se encuentran realizando patrullajes y están en las calles. Otro eje es de la Policía Judicial, que se encarga de las investigaciones, y el eje de inteligencia. Según lo observado, falta personal para los dos últimos ejes para actuar con prontitud, capacitación constante para tratar con este tipo de bandas, que unas tienen sus propios códigos y otras actúan por imitación con acciones parecidas a los carteles internacionales.
Si bien hay la política de combatir al crimen organizado, las acciones deben ser ágiles, en las que los funcionarios estén comprometidos, como fue la lucha contra la violencia en El Salvador. Se necesita actuar con agilidad, con mayor personal que esté consciente de que es la vida la que está en juego y cumpla su labor sin ver horarios burocráticos. (O)