La Comisión Interamericana del Atún Tropical (CIAT) tuvo su reunión anual en Ciudad de Panamá, durante las pasadas dos semanas. La CIAT establece el ordenamiento pesquero en el océano Pacífico Oriental en cuanto a conservación y ordenación de atunes, sus especies relacionadas y sus ecosistemas. Está integrada por veinte países miembros, la Unión Europea, cinco países no miembros cooperantes y una variada gama de cincuenta y siete organismos no gubernamentales (ONG) en condición de observadores.
Este año, la reunión revestía especial interés porque se preveía revisar las medidas de ordenamiento de la pesca de atunes tropicales, que son la base de la exportación pesquera ecuatoriana. Esta columna pone el énfasis en tres aspectos clave de la CIAT en su misión de construir el ordenamiento marino a nivel supranacional.
Primero: los participantes parecen tener claro un hilo conductor en sus discusiones: terminar siempre en un óptimo balance entre el máximo esfuerzo pesquero permitido y la necesidad de conservar con precaución niveles saludables en el stock de las poblaciones objetivo. En este balance radicará siempre la legitimidad de sus decisiones de ordenamiento.
Luego, la búsqueda de dicho balance se fundamenta en la fiabilidad de la respuesta del servicio de su Comité Científico Asesor, estamento de la CIAT a cargo de la investigación científica sobre el estado de las poblaciones de atunes, del esfuerzo pesquero ejercido sobre aquellas y sobre especies de los ecosistemas marinos relacionados al atún. Durante años, el desarrollo continuo de nuevo conocimiento que ha generado este comité ha sido la base para las discusiones anuales de ordenamiento pesquero y los resultados confirman muchos más aciertos que errores.
Finalmente, un aspecto polémico: la CIAT decide por unanimidad sus resoluciones de ordenamiento. Esto origina interactivos procesos de discusión, pues los miembros presentan una alta diversidad de expectativas. Si bien así se garantiza la no exclusión y el balance de poder entre los participantes, por otra, se objetan resoluciones que podrían merecer trascendencia.
En este contexto, la delegación de Ecuador en la CIAT ha agregado valor de manera creciente. Siendo el país con la mayor capacidad registrada de flota atunera de cerco, la delegación ecuatoriana ha reflejado una estrecha y fecunda cooperación público-privada, dada la cantidad y calidad de las propuestas de ordenamiento que ha venido presentando.
Sobre los resultados de la reunión en Panamá: se decidió mantener las medidas de ordenamiento vigentes para la pesca de atunes tropicales por dos años más, pese a que los indicadores del stock de las poblaciones podrían haber permitido una baja de los días de veda, especialmente si al otro lado del Pacífico, la entidad de ordenamiento bajó a la mitad la duración de su veda.
Siendo creciente la exposición de la CIAT a nuevos desafíos, quedan estrategias, estructuras y sistemas que innovar, pero su modelo de ordenamiento, siempre perfectible, está funcionando eficazmente en favor de la mejora competitiva pesquera y el desarrollo sostenible del sector. (O)