Es innegable que los Estados se acercan cuando sus políticas, objetivos y estrategias –entre Gobiernos– se complementan. Ecuador y Corea del Sur comparten la política de integración y expansión de mercados, con varios objetivos y estrategias, con base en acuerdos bilaterales para tener mejores resultados.
Tras un importante trabajo, el presidente Daniel Noboa firmó, el 15 de abril de 2026, el Decreto Ejecutivo 359, que ratifica el Acuerdo Estratégico de Cooperación Económica entre Ecuador y Corea del Sur (SECA). El acuerdo superó el filtro de la Corte Constitucional y obtuvo la aprobación de la Asamblea Nacional. Para entrar en vigor, aún requiere la aprobación del Legislativo coreano. En 23 capítulos abarca el comercio de bienes y servicios, derechos laborales, cooperación marítima y otros.
El capítulo 18 de cooperación en su Anexo 18-K destaca los objetivos marítimos: “(a) formulación de estrategias de desarrollo para fortalecer la operación, gestión y desarrollo de puertos; (b) diseño y fortalecimiento de puertos marítimos, incluyendo, pero no limitado a, la eficiencia logística y las actividades de mantenimiento de buques; (c) organización de programas de capacitación y cooperación técnica relacionados con la operación, gestión y desarrollo portuario; y (d) cualquier otra área acordada por las partes”.
Bajo el literal (b) se podría cooperar en astilleros a fin de diseñar y construir buques de turismo, carga, petroleros, pesqueros y otros tipos, así como para la reparación y mantenimiento de embarcaciones de bandera nacional o extranjera, respondiendo a las necesidades de la industria naval en general. Esta oportunidad es relevante porque los Astilleros Navales Ecuatorianos Empresa Pública (Astinave-EP) están en emergencia, evidenciada en la huelga de trabajadores que denunciaron pagos incumplidos, despidos de personal calificado y una grave crisis financiera y administrativa, agravada por la pérdida de clientes.
Corea mantiene desde 2014 un acuerdo con Perú, que ha permitido la coparticipación, desde 2025, en la construcción del submarino clase 1500 (para reemplazar los S209), de una fragata multifuncional y buques logísticos para la Marina de Guerra del Perú; el incremento de la capacidad de los astilleros SIMA y la transferencia de tecnología. También existen acercamientos de cooperación marítima con Chile.
Corea es líder mundial en la construcción de buques de pequeño a gran tonelaje. Su industria insignia, HD Hyundai, abarca un amplio espectro de productos y requiere importar materiales, como metales y materia prima, para sostener su producción y expandir su influencia global. Necesita puntos geoestratégicos para establecer centros logísticos (hubs) en el océano Pacífico oriental, y Ecuador ofrece una posición geográfica privilegiada.
Es momento de aprovechar la actual voluntad política de ambos países para impulsar proyectos en el área marítima. Ecuador, en este caso, ha logrado una inédita resonancia positiva entre el Gobierno, el sector privado, la Corte Constitucional y la Asamblea Nacional, superando las adversidades de opositores autodenominados revolucionarios y estatistas, con historial negativo. Queda pendiente la reforma o cambio de la Constitución que facilite la llegada de inversiones extranjeras. (O)










