Construida en el 2008, en las afueras de Guayaquil, la cárcel La Roca fue ideada como un reclusorio de máxima seguridad. El concepto de este centro, uno de cinco que conforman el complejo carcelario de Guayaquil, corresponde al de una especie de fortaleza en la que se anunciaron estrictos controles, pues el sitio fue diseñado para delincuentes de alta peligrosidad.