A dos años de las movilizaciones y paralización de octubre del 2019 y menos de seis meses del nuevo gobierno, el presidente Guillermo Lasso salió al balcón del Palacio de Carondelet para dirigirse a decenas de seguidores en la Plaza Grande y decirles que a Quito lo defenderán todos y no permitirán violencia, desmanes, agresiones y ataques.