Al menos una docena de casos judiciales de connotación son la herencia que deja el año que termina y que deberán ser resueltos en un 2024 que arranca marcado por la poca confianza ciudadana en el sistema de justicia y en medio de la duda de hasta dónde se han infiltrado la política y el crimen organizado en una de las funciones del Estado más importantes: la Judicial.