Desde la falsificación de certificados de salud de personas con VIH (sida) hasta crear códigos QR para boletas de excarcelación y el envío de sentencias mediante correos que simulaban ser de la Función Judicial eran los métodos utilizados para obtener de forma irregular medidas cautelares o acciones de protección que buscaban sacar de la cárcel a peligrosos delincuentes relacionados con grupos de delincuencia organizada (GDO), como Los Choneros y Los Lobos, o a femicidas sentenciados.