“Señor juez, existen dudas de mi participación, y lo digo de forma clara y directa ante usted. Yo nunca, nunca chatee por la plataforma Thremma como el señor Leandro Antonio Norero Tigua, quien se tomó mi nombre. Maldito sea por el resto de su vida, pues trató simplemente de ocultarse, justificarse y, en el caso en concreto, de alguna forma buscaron tener réditos económicos que jamás llegaron a mi bolsillo”.