Veinticinco años después de la caída de su gobierno, el expresidente de la República Abdalá Bucaram Ortiz espera un resarcimiento del Estado ecuatoriano a su favor y reactiva sus diligencias en la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), ante la cual puso una demanda en el 2015 por lo que ahora se considera como un golpe de Estado.