En Ecuador, los periodistas han debido enfrentar en los últimos años una serie de situaciones críticas como terremotos, protestas sociales, en las que han sido blancos directos de ataques, el secuestro y asesinato de los periodistas de diario El Comercio, las consecuencias de la pandemia de COVID-19 con muertes y despidos masivos, la estigmatización constante de grupos políticos, entre otras situaciones emocionalmente desgastantes que han ocasionado daños en su salud mental.