Cuando María Eliza Delgado tenía 4 años, la directora de una institución educativa le dijo a su madre, Nancy Pinargote, que ellos no inscribirían a una niña con la condición de su hija, quien tiene síndrome de Down, pues los otros padres “no lo aceptarían”. También usó una expresión discriminatoria para referirse a la pequeña.