Productos ecuatorianos envueltos en fundas, sellados con cinta scotch son transportados en maletas de viajeros, cruzando los dedos para que lleguen en buenas condiciones.
Uno de ellos es el encebollado, un plato muy añorado sobre todo por la comunidad migrante ecuatoriana, y aunque en algunos países ya lo venden, opinan que no es lo mismo.
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Así lo asegura Jorge Martínez, quien vive en Palma de Mallorca, en España. Allá compra una sopera grande de encebollado a 14 euros, lo que equivale a $ 15,29 y una pequeña en 12 euros ($ 13,10). “Depende del sitio porque igual (al de Ecuador) no sabe. La materia prima es la misma, pero de diferentes tierras, empezando por el pescado. Acá se hace con atún”, afirma el ciudadano de 31 años.
Sin embargo, este platillo ahora tiene un nuevo espacio de venta. Nacionales y extranjeros que pasan por la zona del duty free del aeropuerto de Guayaquil podrán adquirir muy pronto el producto congelado, asegura William Parra, propietario de la Casa del Encebollado.
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“Nos llamaron de duty free del aeropuerto para que pongamos este producto para que la gente que se va de viaje lo lleve. Estoy en espera de que me digan que traiga los congeladores y la persona que va a trabajar”, cuenta Parra.
La idea de Parra de este encebollado congelado se cristalizó en 2022, primero lo vendió en sus locales y después se expandió a Megamaxi y Supermaxi de la Corporación Favorita. La demanda solo en estos últimos puntos es de 30 a 40 cajas (10 unidades por cada caja), lo que equivale hasta 400 encebollados a la semana.
“Este producto resiste altas y bajas temperaturas. No pierde sabor ni tampoco hay microorganismos que puedan dañar el producto”, menciona Parra, quien añade que el tiempo de consumo es de 180 días.
Hace pocos días el portal Taste Atlas, una especie de enciclopedia mundial de sabores, puso al encebollado como la segunda mejor sopa de pescado de todo el mundo. Este sitio, creado por el grupo editorial AtlasMedia, divulgó un nuevo ranking de las 10 sopas de pescado del mundo con la mejor calificación.
El encebollado tuvo un puntaje de 4,5 puntos y estuvo detrás de la sopa de salmón finlandesa con 4,6 puntos.
En la reseña de Taste Atlas se recuerda el origen de este platillo: “La sopa se origina en la costa de Ecuador durante la época en que los pescadores estaban en el mar y hacían la sopa por necesidad. Como tenían algunas especias y el pescado fresco estaba disponible, se creó el encebollado y se consumió ampliamente en todo el país”.
El encebollado también hay en presentación en lata de Nirsa, a través de su marca Real, y se oferta en el duty free. El producto se comercializa en supermercados desde el 2006.
El producto enlatado tiene una fecha máxima de consumo de cuatro años y está en la tercera posición de demanda, después del tradicional atún y sardinas. Solo de encebollado, al año, se venden 400.000 unidades.
¿Cómo consumir el encebollado congelado?
Opción 1:
- Descongelar el producto.
- Cortar el empaque.
- Verter en un envase.
- Colocar en un microondas por dos minutos.
Opción 2:
- Cortar el empaque.
- Vierta el contenido en una olla y tape.
- Calentar a fuego medio por dos minutos.
Opción 3 sin descongelar:
- En agua hirviendo introduzca por 25 minutos sin abrir ni cortar.
- Retire y vierta en un recipiente.
“No tiene que agregarle nada a no ser que usted sea de las personas que no le gusta muy espeso el encebollado porque el encebollado es espesito. Si no le gusta, le pongo un poquito de agua, no le cambia absolutamente de sabor”, aconseja Parra. (I)