“El 16 de mayo (de 2024) que acudo con fuerte dolor (a un consultorio particular del norte de Guayaquil) me reciben. A lo que llego, todo el mundo gritaba, insultaba. No los vi porque ya estaba ciego”, dice Noris Castillo Valencia, uno de los afectados por una supuesta mala práctica médica en la clínica privada de Ojos José Sacoto, donde también se suman Darío Guerrero y Jorge Mejía. Todos colocaron la denuncia en el edificio de La Merced de la Fiscalía, en el centro de Guayaquil.