El programa Galápagos Libre de E-Waste, que busca retirar residuos eléctricos y electrónicos de la isla San Cristóbal, suma nuevas entidades.

La Cámara de Industrias y Producción (CIP) y la Corporación Ecuatoriana para la Responsabilidad Extendida del Productor (Cerep) se suman a esta iniciativa en la que ya están Vertmonde, Grupo Entregas, Latam Airlines Ecuador y el GAD local de San Cristóbal en Galápagos.

Con estas nuevas entidades se busca potenciar la alianza para la recolección de residuos eléctricos y electrónicos que se generan en la isla de San Cristóbal y su posterior traslado al continente.

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En una primera etapa se han recopilado residuos eléctricos y electrónicos, como celulares, computadoras, cables, electrodomésticos, que son trasladados al continente para recibir un tratamiento adecuado bajo principios de economía circular.

Dentro de esta iniciativa, cada entidad cumple un rol. El Municipio de San Cristóbal aporta la coordinación local y garantiza el cumplimiento de las regulaciones ambientales. El Grupo Entregas se encarga del transporte terrestre tanto en San Cristóbal como en Quito.

La aerolínea Latam Airlines Ecuador, mediante su programa Avión Solidario, facilita el traslado aéreo de los residuos fuera del archipiélago. Mientras, Vertmonde gestiona técnicamente los residuos para garantizar una disposición responsable.

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Cerep asegura el cumplimiento de la normativa de responsabilidad extendida del productor y la CIP actúa como articulador entre el sector público y privado para promover la sostenibilidad como eje de desarrollo.

Mónica Fistrovic, CEO de Latam Airlines Ecuador, dijo que este convenio es una muestra clara de que la colaboración intersectorial puede generar soluciones concretas frente a los desafíos ambientales del país.

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Jhoanna Rosales, directora de Vertmonde, dijo que esta es una solución integral y de largo plazo para los residuos electrónicos en la isla. “No se trata de una acción puntual para desalojar residuos, sino de un sistema permanente, con puntos fijos para depositar RAEE, operativos semanales de recolección y traslados mensuales al continente”.

La meta del programa es evitar la acumulación y sus impactos, y acompañar todo el proceso con educación ambiental continua en escuelas, colegios, comercios y ciudadanía.

Camilo Pinzón, de Cerep, mencionó que contribuirán a la colocación de contenedores en lugares estratégicos de la isla y ejecutarán capacitaciones y campañas educativas para que los habitantes de la isla conozcan los riesgos ambientales que se corren al desechar en la basura común ese celular, esa computadora, calculadora u otros residuos eléctricos que ya no funcionan, así como los beneficios al entregarlos para su reciclaje. (I)