La Empresa Pública del Agua (EPA-EP) informó que el sistema trasvase Manabí, que incluye las represas La Esperanza y Poza Honda, no presenta riesgo inminente de desbordamiento a pesar de las intensas lluvias que han azotado la provincia en los últimos días.

Sin embargo, las precipitaciones han generado afectaciones en dos estructuras de derivación aguas abajo, lo que llevó a declarar una emergencia para realizar reparaciones y garantizar el suministro de agua a las comunidades beneficiarias.

Según el comunicado oficial de la EPA-EP, la represa La Esperanza opera al 87 % de su capacidad, con una cota de 63,28 metros sobre el nivel del mar (m s. n. m.), mientras que su cota máxima es de 66,00 m s. n. m.

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Por su parte, la represa Poza Honda se encuentra al 90 % de su capacidad, con una cota de 105,01 m s. n. m., muy cerca de su límite máximo de 106,50 m s. n. m. Además, el sistema multipropósito Chone, también administrado por la EPA-EP, está al 71 % de su capacidad, con una cota de 61,98 m s. n. m. (su máximo es 67,82 m s. n. m.).

Las autoridades aseguraron que las tres presas están funcionando sin inconvenientes y no hay riesgo de desbordamiento en el corto plazo.

Las fuertes lluvias que han afectado a Manabí en las últimas semanas, como parte de la etapa invernal, han generado preocupación en la región. Según datos del Instituto Nacional de Meteorología e Hidrología (Inamhi), entre el 1 y el 25 de marzo de 2025 varias zonas de Manabí registraron acumulados de precipitación superiores a los 300 milímetros (mm), con picos de hasta 80 mm en un solo día en áreas como Portoviejo y Chone.

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Estas condiciones han causado inundaciones en sectores bajos, afectando cultivos de arroz y cacao, y han puesto a prueba la infraestructura hídrica de la provincia.

En este contexto, la EPA reportó que dos de las nueve estructuras de derivación aguas abajo del sistema trasvase Manabí, específicamente Ciénega y Estancilla, sufrieron daños debido a las lluvias. Esto llevó a la declaración de emergencia para ejecutar trabajos de reparación en las estructuras y desazolvar tramos de los canales afectados. Las labores buscan evitar interrupciones en el suministro de agua a las comunidades que dependen del sistema.

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La EPA-EP enfatizó que los trabajos de reparación y mantenimiento se están realizando de manera “eficaz y oportuna” para evitar el desabastecimiento de agua.

Las acciones incluyen el desazolve de canales y la reparación de las estructuras dañadas, con el objetivo de garantizar que el sistema trasvase Manabí continúe operando sin mayores contratiempos. (I)