Diez años después del terremoto que devastó Pedernales, el cantón que fue epicentro de la tragedia no habla de reconstrucción sino de abandono.

Con 183 fallecidos, el 90 % de hogares afectados y gran parte de su economía destruida, hoy las denuncias apuntan a retrasos, promesas incumplidas y presuntos desvíos de recursos.

El 16 de abril de 2016, un terremoto de magnitud 7,8 sacudió la Costa de Ecuador. El epicentro se ubicó en Pedernales, donde el impacto resultó devastador. Este jueves, se cumplen diez años de aquella tragedia.

Publicidad

Cinco obras de la reconstrucción siguen inconclusas tras nueve años del terremoto en Manabí

Corrupción y retrasos: la reconstrucción bajo cuestionamiento

El Comité de Reconstrucción, creado el 26 de abril de 2016 mediante el Decreto Ejecutivo 1004, tuvo como objetivo mitigar los efectos del terremoto que azotó Manabí y Esmeraldas. Esto ocurrió durante el gobierno de Rafael Correa.

El gobierno de Correa recaudó $ 3.500 millones en impuestos y donaciones para la reconstrucción.

Sin embargo, los resultados no cumplieron las expectativas.

Publicidad

Publicidad

“A Pedernales lo saquearon”, resume Rosy Puertas, exconcejal del cantón.

Según Puertas, todo ese dinero que prometieron asignar para Pedernales nunca llegó.

Publicidad

Uno de los casos más emblemáticos fue el hospital de Pedernales. La obra enfrentó retrasos, cuestionamientos y denuncias.

“El hospital tuvo procesos y licitaciones muy cuestionados”, afirmó.

Además, Puertas denunció que los primeros $ 8 millones del hospital fueron “saqueados”, lo que retrasó aún más su construcción.

10 años del terremoto de Pedernales: el matrimonio que sobrevivió 36 horas y escuchó morir a otros

Un cantón sin peso político

Para Julio Villacreses, miembro de la Comisión Nacional Anticorrupción, Pedernales quedó relegado frente a otras ciudades debido al centralismo que influyó directamente.

Publicidad

“Como Pedernales no tiene el peso político de Manta o Portoviejo, eso le afectó enormemente”, expresó.

Mientras otras ciudades recibieron grandes inversiones en infraestructura, en Pedernales los proyectos se estancaron o nunca se ejecutaron, añadió.

Villacreses señala que el cantón ya presentaba debilidades. “Había falta de mantenimiento, corrupción y mala gestión antes del terremoto. Tras el sismo, estas fallas se profundizaron”, indicó.

Además, la falta de organización ciudadana también influyó. “La sociedad civil no estuvo organizada para exigir lo que merecía”, añadió.

Una mujer camina sobre los escombros de un edificio derrumbado en Pedernales hace 10 años.

Alcantarillado: la deuda estructural que frena el desarrollo

A diez años de la tragedia, el problema más crítico sigue sin resolverse: el alcantarillado sanitario.

El alcalde Manuel Panezo asegura que esta obra resulta clave para el desarrollo del cantón y cuesta alrededor de $ 52 millones.

Panezo advierte que sin este sistema básico no se puede avanzar en otras obras. “No podemos poner asfalto en una calle que no está alcantarillada”, señaló.

Tras el terremoto, el Gobierno anunció múltiples obras para Pedernales. Algunas se ejecutaron parcialmente; otras nunca se concretaron.

Entre las principales promesas incumplidas figuran:

  • Soterramiento eléctrico (no terminado)
  • Subestación eléctrica
  • Alcantarillado integral

Entre las obras que sí avanzaron destacan la planta de agua potable y el hospital de Pedernales, aunque con retrasos y cuestionamientos.

Panezo reconoce que hubo avances iniciales. Se construyó una planta de agua y proyectos habitacionales para unas 850 familias. Sin embargo, muchos proyectos quedaron inconclusos tras cambios de Gobierno, indicó.

El alcalde señala que la reconstrucción perdió impulso tras los cambios de Gobierno. “Los recursos destinados para Manabí y Esmeraldas se cambiaron y no se ejecutaron como estaban previstos”, afirmó.

Según Panezo, esto afectó directamente obras clave como vivienda, agua y alcantarillado.

Aun así, destaca que el cantón intenta recuperarse. “Estamos de pie, con optimismo y priorizando obras importantes”, aseguró.

Perdenales fue una de las localidades manabitas afectadas.

Panezo destaca proyectos como el malecón, con una inversión superior a $ 4,5 millones, además de parques, calles y espacios comunitarios.

También menciona nuevas inversiones en vías, infraestructura deportiva y apoyo a comunidades rurales.

“Mi hijo sería surfista como yo”: el relato de Brayan, quien perdió a siete familiares en el terremoto de Pedernales

Impacto económico: turismo y empresas golpeadas

El terremoto destruyó la base económica de Pedernales. Más de 20 hoteles colapsaron y gran parte de la inversión privada desapareció.

Según datos del INEC, al menos 126 pequeñas empresas resultaron afectadas en Pedernales.

A una década del 16A, el cantón logró avances puntuales, pero mantiene deudas estructurales que frenan su desarrollo. Entre autoridades y ciudadanos persiste una percepción compartida: la reconstrucción no cumplió lo prometido.

“Nos golpearon más las autoridades que el mismo terremoto”, concluyó Rosy Puertas. (I)