Apenas iniciaba la jornada y la fila ya era larga. Carolina Montesdeoca llegó a las 07:30 con su hijo de 6 años para ponerle la segunda dosis de la vacuna contra el coronavirus. Tuvieron que esperar más de una hora y media el jueves pasado para entrar a las instalaciones de la escuela municipal Calderón, en el norte de Quito. Al final, lo logró.