Más de 3.000 monigotes fueron colocados en ambos lados de la avenida Arízaga. En esa vía tradicional de Machala ya se vive el ambiente de fin de año.
En estos días esta calle del centro se llena de color, cartón, pintura y familias enteras que le ponen alma a una tradición que no se deja morir.
La Arízaga no es cualquier vía. Desde hace décadas es conocida como la calle de los años viejos, donde los artesanos se instalan por semanas para fabricar y vender los muñecos que simbolizan el cierre del año.
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Vecinos aseguran que en este lugar no hay aficionados, sino expertos, ya que la mayoría creció entre cartón, engrudo y brocha.
“Esto viene de generación en generación. Más que negocio, es tradición”, cuenta Roberto Solano, comerciante del sector, mientras acomoda sus monigotes.
Dice que en su familia el oficio viene desde los abuelos y que el barrio 9 de Mayo siempre se ha caracterizado por mantener viva esta costumbre.
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Los modelos no pasan desapercibidos. Hay personajes públicos, deportistas, caricaturas, superhéroes y figuras infantiles que llaman la atención de grandes y chicos.
Este año los capibaras, personajes virales y muñecos deportivos están entre los más pedidos.
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También se ven versiones pequeñas, ideales para motos, bicicletas y carros. Estos minimonigotes se han vuelto la opción favorita de quienes quieren mantener la tradición, pero con algo más práctico y económico.
Óscar Augusto Paladines, con más de 25 años en el oficio, explica que hacer un monigote no es cosa de un rato. “Nos toma casi dos días armarlo, pintarlo y darle los acabados. Antes se hacían de trapo y hojas de palma, ahora trabajamos con cartón y papel”, detalla.
En cuanto a precios hay para todos los bolsillos. Los más pequeños van desde los $ 10, mientras que los grandes y personalizados pueden pasar los $ 40 y hasta superar los $ 100, dependiendo del tamaño y el diseño.
Aunque las ventas todavía se mantienen bajas, los artesanos confían en que la cosa se mueva más conforme se acerque el 31 de diciembre.
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Entre los comerciantes invitan a los usuarios a darse una vuelta por la Arízaga y llevarse un pedacito de tradición para quemar todo lo malo del año que se va. (I)


















