El fenómeno El Niño –o evento El Niño, según algunos científicos– es un suceso climático mundial que produce el calentamiento de las aguas del mar y provoca fuertes inundaciones, así como sequía en distintos países del mundo.
Los episodios de El Niño se producen por la fluctuación de las temperaturas en la parte central y oriental del Pacífico ecuatorial, y suelen ir asociados a un aumento de las precipitaciones en algunas zonas del sur de Sudamérica, el sur de Estados Unidos, el Cuerno de África y Asia central.
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Ecuador ha soportado este proceso climático en numerosas ocasiones, pero los de mayor magnitud han sido los de 1982-1983 y 1997-1998, sucesos que cobraron decenas de vidas y destruyeron gran parte de los cultivos, así como de la infraestructura vial, con millonarias pérdidas económicas.
En este 2023 se espera un nuevo El Niño. Los expertos de la Administración Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos (NOAA) han indicado que se espera que el fenómeno meteorológico sea de moderado a fuerte entre fines de septiembre y diciembre
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Días atrás, la NOAA indicó que el fenómeno meteorológico ya había comenzado, pero el Comité Nacional para el Estudio Regional del Fenómeno de El Niño (Erfen) aclaró que esta alerta no correspondía a Ecuador.
El capitán de navío Carlos Zapata, director del Instituto Oceanográfico y Antártico de la Armada (Inocar) y quien preside el Erfen, dijo que actualmente hay un estado de seguimiento y observación sobre el fenómeno climatológico, que corresponde a una alerta amarilla.
El pasado 15 de mayo, la Secretaría de Gestión de Riesgos declaró el estado de alerta amarilla por la posibilidad de ocurrencia del fenómeno de El Niño en 17 provincias, 143 cantones y 489 parroquias de Ecuador.
Zapata mencionó que no se establecerá un porcentaje de probabilidad para Ecuador, sino que se monitorea la materialización de las condiciones océano-atmosféricas a través de ese índice y de las anomalías en el Pacífico Central como en el Pacífico Occidental.
“Existen las anomalías, precisamente por eso estamos en estado de observación, tenemos temperaturas sobre el nivel normal, alrededor de 2 grados (...) y en función de que siga calentándose nosotros ya entraríamos en umbral en el cual (...) lo declaremos en activo (alerta naranja)”, dijo.
Los estado de alerta son: sin alerta o blanco, amarillo, naranja y rojo.
El Instituto Nacional de Meteorología e Hidrología (Inamhi) indicó que en el país los efectos de esta situación se sentirán en el último trimestre del año. La declaratoria oficial del evento climático en territorio nacional se haría en septiembre. (I)