Lejos del ruido de la ciudad y en medio de la naturaleza, el turismo comunitario y el de salud se perfilan cada vez más como una alternativa para recorrer Imbabura. Así, los representantes de ese sector se centran en la reactivación tras las movilizaciones que afectaron principalmente a la provincia.
El presidente de la Cámara de Turismo de Ibarra, Danilo Sánchez, comenta que el proceso de reactivación es positivo y lo que hizo el paro fue darles un sacudón y voltear a ver hacia el turismo, porque fue el sector más afectado.
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Las propuestas turísticas están dentro y fuera de la capital de la provincia con deportes extremos o de aventura, que —según Sánchez— han resurgido en esta época debido a las condiciones del clima.
Pero, además de eso, tienen otro plus: el turismo comunitario. “La parte periférica de Ibarra es lo que está atrayendo mayor cantidad de gente por ese escenario y esa naturaleza, que son indescriptibles, una belleza pura”, afirma.
Turismo comunitario
Ese es el caso de Pondo Wasi Lodge, un proyecto familiar que se encuentra a media hora de Ibarra, en la parroquia Angochagua, que en 2023 recibió el galardón como Best Tourism Village 2022 (Mejores Pueblos Turísticos) de la Organización Mundial del Turismo.
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Pondo significa ‘vasija de barro’; y wasi, ‘casa’.
Este espacio nació el 3 de marzo de 2017 como un laboratorio gastronómico ancestral en respuesta a una problemática relacionada con la pérdida de la parte cultural, explica su gerente general, Alexis Criollo, quien señala que cuando estuvo en el quinto semestre de su carrera universitaria ya tenía más o menos estructurado el proyecto.
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“Pondo Wasi nace de una problemática y esto es literalmente la pérdida de la parte cultural, de identidad de nuestro pueblo, que es el quichua caranqui, nosotros somos indígenas. Entonces es ahí que empieza a tener forma el proyecto por esa misma necesidad de compartir nuestra cultura, nuestros saberes ancestrales”, asegura.
En la línea del laboratorio gastronómico se practican técnicas de cocciones ancestrales y las comparten a través de talleres de cocina, en los que se cuecen los alimentos dentro de la tierra, es decir, hacen pachamanca, y también realizan el concepto de la tulpa.
De acuerdo con Criollo, la demanda hizo que se implementaran poco a poco las habitaciones a mediados de 2018, un proceso “superlargo, superduro”, porque han tenido que enfrentarse a los paros de las diferentes épocas (2019, 2022 y el más reciente —entre septiembre y octubre de 2025—), así como la pandemia en 2020.
Del más reciente dice que precisamente Angochagua fue uno de los sitios en donde más fuerza tuvo y se cerró absolutamente todo. El ingreso de los turistas, tanto nacionales como extranjeros, fue cero.
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Las movilizaciones terminaron el pasado 22 de octubre y ahora Criollo se centra en promover lo que siempre ha caracterizado a Pondo Wasi Lodge: la cultura a través de las diferentes actividades que ofrece, además del hospedaje y el restaurante: cabalgatas de cinco y tres horas, medicina ancestral, temazcal, que es un baño de vapor a modo de sauna calentado con piedra volcánica, etc.
Resalta que esa parte de la provincia cuenta con varios senderos que llevan hacia el volcán Imbabura, a la laguna Cubilche, al mirador Mucha Naju Rumi, entre otros lugares.
Para Fin de Año han organizado un evento abierto masivo, en el que se presentará una banda de pueblo, fuegos pirotécnicos, entre otras actividades.
Turismo de salud
El turismo de salud es una propuesta que también ha empezado a tomar fuerza en Imbabura, según el administrador de Termas Arcoíris, David Armas, quien indica que a nivel global el turismo de salud se trabaja desde hace mucho tiempo.
Estas termas se ubican en Chachimbiro, del cantón Urcuquí, que se encuentra a 45 minutos de Ibarra y a dos horas y media de Quito.
Según Armas, llevan más o menos dos años ofreciendo el turismo de salud con servicios adicionales al uso de las aguas termales y se aprovechan los minerales, los aceites esenciales y otros elementos. “Tienen muchos minerales, hierro, azufre, calcio, etc.”, explica.
En el proceso de pasar del turismo recreativo al de salud, comenta que al inicio la gente no comprendía que no haya música o no se vendan bebidas alcohólicas. Fue un choque, pero ya en este segundo año los visitantes se acoplan a la nueva propuesta: “Antes parecía que era una idea un poco salida del contexto normal del turismo, pero hoy está dando resultado”.
Esta alternativa incluye profesionales de la salud y cuenta con enfermeros, fisioterapeutas y un doctor de cabecera, incluso dice que cumplen con las condiciones de las entidades que regulan este tipo de actividades.
La inversión para el área de fisioterapia fue de unos $ 30.000 en equipos y para la piscina de unos $ 50.000. La fisioterapia es gratuita. “Es nuestra manera de promocionar el turismo de salud”, añade.
Además, comenta que la fisioterapia no es solo para las personas que han sufrido algún trauma o un accidente, sino para todos, debido a una mala postura y otros aspectos que se derivan por pasar mucho tiempo de pie o sentado.
El costo de ingreso es de $ 7, mientras que los niños y las personas de la tercera edad pagan $ 3,50, valor que también cancelan los residentes de Urcuquí por un convenio que firmaron con el GAD cantonal.
Reactivación en Ibarra
El presidente de la Cámara de Turismo de Ibarra señala que el tren del Tayta Imbabura es un ancla efectiva desde abril de 2024. Manifiesta que, una vez que terminaron las manifestaciones, se reactivó y volvió a posicionarse como uno de los mayores atractivos de la ciudad y ahora con un plus: la ruta nocturna, que sale a las 20:00. Adicionalmente hay una chiva vagón.
En el marco de la época navideña se han realizado varias actividades, entre ellas el encendido y el desfile de las luces, y ahora se preparan para el feriado de Fin de Año. El próximo 28 de diciembre se realizará la segunda edición de la carrera de viudas y antes de esta competencia se dará la de meseros en tres categorías, que será la primera edición.
Prefiere no dar un porcentaje sobre las reservas que se esperan para el feriado de Fin de Año, pero las expectativas son altas, puesto que los establecimientos están generando promociones para atraer a los turistas.
Asimismo, indica que esperan tener una buena demanda de visitantes en Ibarra, porque se organizan ferias y actividades, como el concurso de años viejos y de viudas. “Estamos apuntando hacia el Fin de Año de una manera más divertida para impulsar la alegría que tiene que existir para finalizar el año y para olvidarnos de que este año ha sido solamente de once meses”, puntualiza. (I)





























