Desde hacía más de siete años Miguel —de 35— había buscado tener casa propia, pero no cumplía los requisitos para un préstamo hipotecario. Siempre estuvo atento a las tasas de interés, porque se dio cuenta de que habían estado bajando; y, cuando el Gobierno anunció una tasa del 2,99 % y subió el monto del crédito, finalmente pudo reservar una.


