El ministro de Economía y Finanzas, Pablo Arosemena, delineó los ejes de su administración que irán, por un lado, buscando mantener el orden fiscal, cortando gasto “como las uñas que hay que cortar todos los días” y, por el otro, buscando atender de mejor manera las necesidades sociales. Así, pese al mayor gasto que implican y que implicarán los compromisos que se están discutiendo en las mesas de diálogo del proceso de pacificación entre el sector de Gobierno y el sector indígena, el ministro tiene previsto terminar el año cumpliendo las metas macroeconómicas (2 % del déficit, por ejemplo) a las cuales se había comprometido con el Fondo Monetario Internacional (FMI).