Los racimos verdes enfundados cuelgan de las plantas de tres metros de altura. Cientos, miles de plantas cargadas de banano embellecen los costados de la carretera Babahoyo-La Unión, una vía por la que se llega, en unos 35 minutos, a La Clementina, la hacienda bananera más grande del país; tan grande que, asentada en un terreno de 12.000 hectáreas, su superficie podría albergar, por ejemplo, las ciudades de Durán y Manta, juntas.