Incrementar los años de aportación de 30 a 35 años, aunque manteniendo la edad mínima de 60 años, para poder jubilarse. Ampliar el número de los mejores años que se toman en cuenta para calcular la pensión jubilar. Dar incentivos para que las personas se jubilen más tarde con la promesa de tener una pensión más alta. Estas son tres de las propuestas que se manejan por parte de la Comisión Ciudadana creada por el Gobierno para la reforma a las pensiones del Instituto Ecuatoriano de Seguridad Social (IESS) para darle sostenibilidad al sistema que actualmente presenta varios riesgos.