En escena, cuatro personajes conversan sobre el amor, pero lo que realmente sostiene la tensión no es lo que dicen, sino todo aquello que callan.

Desde ese punto de partida, Alerta: hablando de amor propone una mirada incómoda y cercana sobre las relaciones de pareja, en los que los silencios, los celos y la dependencia emocional se convierten en el eje de una historia que interpela directamente al espectador.

La obra se estrenó el pasado 10 de abril, bajo la dirección del dramaturgo José Miguel Flores, y marca el inicio de la temporada teatral de Estudio Paulsen.

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La puesta reúne a Miguel Ángel Ochoa, Andrea Guevara, Débora Camargo y Juan José Jaramillo, quienes encarnan personajes atravesados por conflictos íntimos. Inspirada en el libro What We Talk About When We Talk About Love, del escritor estadounidense Raymond Carver, la obra toma la estructura conversacional del autor para construir una narrativa donde lo importante no es solo lo que se dice, sino también lo que se calla.

“Me interesó hacer esta interpretación de Raymond Carver porque el texto de qué hablamos cuando hablamos de amor, que es en el que me inspiré, es un libro de cuentos que habla específicamente sobre el amor de distintos puntos de vista, pero los personajes tienen una construcción bien dramática, tienen una construcción bien compleja que permite que se los pueda llevar al teatro. Es decir, aunque su narrativa es literaria, se adapta perfectamente al universo dramático. Y lo que hice fue hacer un universo totalmente nuevo, inspirándome en algunos cuentos de Carver y haciéndolos dialogar entre sí, contando una sola historia”, explicó Flores.

El montaje, trabajado durante aproximadamente tres meses y medio, enfatiza la repetición de los conflictos conyugales a lo largo del tiempo. “Pongo énfasis en cómo los conflictos conyugales se siguen repitiendo de la misma manera, aunque cambien los contextos sociales e históricos. Los personajes, aunque están habitando en los años 70, que hemos tratado de ambientarlo a través del vestuario, la escenografía y el universo sonoro, los conflictos de los personajes siguen siendo vigentes. El público se identifica, el público conecta, el público se ve reflejado en los conflictos de los personajes porque lo que nos ataña a todos nosotros en cuanto a las relaciones de pareja es imperecedero”, señaló.

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En esa línea, la propuesta busca generar una experiencia reflexiva. “El interés que tenemos es que el público entre a la sala y salga cuestionado, que salga replanteándose qué es el amor, cómo van habitando sus relaciones de pareja, qué son los conflictos, qué es la violencia dentro de un vínculo emocional, y todo esto son pequeños elementos de los que por lo general nosotros no hablamos y damos por sentado en una relación afectiva”, agregó el director.

El proceso creativo también implicó desafíos importantes. “Hicimos este montaje muy rápido, tuvimos muy poco tiempo para armar, para ensayar y todo esto”, reconoció Flores, quien además subrayó la dificultad de trabajar desde el subtexto: “Me interesaba que se genere un hiperrealismo en escena y que el conflicto no se exprese de manera explícita, que la obra no sea como una vorágine de explosión emocional, porque no era la idea, sino que más bien se trabaja el subtexto de los personajes y que los actores y las actrices puedan entender esa directriz de que lo que estamos trabajando realmente es lo no dicho en los personajes”.

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Los actores Débora Camargo y Juan José Jaramillo. Foto: Cortesía

Desde el elenco, el trabajo actoral se posiciona como uno de los pilares de la obra. Camargo, actriz brasileña radicada en Ecuador que interpreta a Terry, describe a su personaje como una mujer compleja: “Puede que alguien en el público la vea como una víctima que también lo es, pero siento que ella no se queda ahí. Es una mujer que a pesar de todos sus valores, en algún momento toma bastante conciencia de sí misma y de todo lo que está pasando y reacciona. Para mí es increíble hacer ese papel. Tratar de entender la historia de ella, vivirla y sentirla siempre es un desafío, pero me encanta. Mi personaje tiene mucha ferocidad, un hambre de hablar, de ser escuchada y está muy viva”.

Jaramillo, quien interpreta a Mel, destaca las contradicciones del personaje. “Es un médico, pero es un tipo que se muestra muy seguro de sí mismo y muy encantador, sin embargo, como pasa muchas veces en la vida real, puertas adentro la situación es diferente. Es un tipo muy machista y muy manipulador”, explicó. Además, se refirió al reto del texto: “El texto es muy lindo y al mismo tiempo eso lo hizo también un poco difícil porque hacer un texto tan bonito, uno quiere respetarlo al 100 %, uno no quiere cambiar nada, uno no quiere mover nada, quiere hacerlo tal cual”.

Los actores Miguel Ángel Ochoa y Andrea Guevara. Foto: Cortesía

Guevara, en el papel de Laura, resalta el enfoque de la obra. “Es una obra que no busca mostrar el amor perfecto, más bien busca tocar las heridas que no se quieren decir en una relación. No estamos maquillando una relación amorosa perfecta, sino que decimos en una relación también pasan este tipo de cosas”, afirmó. Sobre su personaje, añadió: “Es un personaje contenido que siente mucho, pero que dice poco”.

Ochoa, quien interpreta a Nick, subraya la evolución emocional de su personaje. “Representa un poco el arquetipo de este sujeto bastante racional, bastante metódico, bastante organizado en cuanto a sus pensamientos. Me gusta mucho que durante el proceso de la obra este personaje va reconociendo sus emociones y cómo podemos expresarlo”, comentó.

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Alerta: hablando de amor estará en cartelera este jueves 23, viernes 24 y sábado 25 de abril, con funciones a las 20:00 y entradas a 20 dólares. La obra inaugura la temporada del espacio, que continuará con estrenos mensuales hasta noviembre. (E)