A las 22:01 de este jueves 30 de abril, en el camerino del Arena Top Media de Cumbayá, Steve Aoki recibió a Diario El Universo antes de su presentación en el festival Monster Music de Quito.

El DJ y productor estadounidense, que encabezó el cartel del evento que brindó más de 10 horas de música electrónica, es considerado una de las figuras más reconocidas de dicho género musical a nivel mundial. Aoki ha construido una carrera marcada por giras internacionales, colaboraciones con artistas de distintos géneros y la consolidación de Dim Mak, su sello discográfico, que este año celebra 30 años dentro de la escena.

En medio de su acelerada agenda, el artista nos reveló que a las 03:00 abandonaría nuestro país para continuar con su gira rumbo a Chile. También confesó que le gustaría quedarse más tiempo en una siguiente visita y que todavía tiene pendiente probar encebollado.

Publicidad

QUITO (30-04-2026). Steve Aoki, DJ y productor estadounidense, invitado principal al Monster Music Festival en Cumbayá, durante una entrevista. Alfredo Cárdenas/ EL UNIVERSO. Foto: Alfredo Cárdenas

Has estado en Ecuador antes. ¿Qué recuerdos tienes de nuestro país y su energía?

Recuerdo haber visto los lugares de interés. He caminado un poco. Para mí, hay tanto de Ecuador que no he experimentado y que realmente quiero ver. Pero siempre estoy aquí por unas 24 horas. Quiero ir a las Islas Galápagos, la naturaleza que tienen aquí es probablemente una de las cosas más hermosas del mundo.

Así que creo que tengo que venir a Ecuador y no dar un concierto. Ya sabes, porque vengo, doy un concierto y ni siquiera veo la ciudad. Pero me encanta la naturaleza. Me encanta ver cosas que no se pueden ver en ningún otro lugar. Ecuador tiene algo muy, muy especial.

Pero lo que más recuerdo, además de la ciudad y la cultura aquí en las calles, es la multitud, los fanes. Son increíbles. Por eso vuelvo y por eso siento la presencia de muchos de mis fanes ecuatorianos en mis otros conciertos. Cuando tienen la bandera de Ecuador y la izan. Ecuador tiene mucha presencia en todo el mundo en mis conciertos.

Publicidad

Publicidad

¿Cómo crees que la gente de esta región experimenta tu música?

Me emociona mucho venir. No sé qué será, pero la energía de Centroamérica y Sudamérica es muy diferente a la de otros lugares del mundo. Ecuador siempre tiene mucha energía, mucho amor y mucha pasión. Esto es con lo que sueñas cuando tienes un público así.

La gira Dim Mak celebra los 30 años de tu sello discográfico. ¿Qué significa este para ti hoy en día en comparación con sus inicios?

Dim Mak es una evolución. Es la evolución de una comunidad que ha crecido gracias a los artistas. Y ahora mismo, en 2026, los artistas que tenemos son innovadores, hacen más música dance vanguardista... Tenemos drum and bass, tenemos hard dance, hard techno, EDM de todos los subgéneros y trap. Y ha ido cambiando y evolucionando a lo largo de los años. Incluso con la música dance en los últimos 10 años, Dim Mak ha evolucionado enormemente.

Publicidad

Si nos remontamos 30 años atrás, empezamos en el punk, el hardcore y el rock, y nos diversificamos en diferentes mundos del rock y el rock underground. Finalmente, nos encontramos en la música electrónica desde 2007 o 2008 hasta ahora.

Así que no creo que vayamos a dejar la música electrónica. Creo que hemos encontrado nuestro lugar.

Sobre tu último sencillo, Fotopaparazzi, junto a Jessica Audiffred y Jon Z. ¿Cómo nació esa colaboración?

Jon Z y yo estábamos trabajando en música. De hecho, hicimos un tema juntos para su último disco. Acaba de lanzar un álbum, hicimos algo llamado RUMBA HOY!.

Así que hice un tema para su álbum. Él hizo un tema para mí y yo estaba trabajando en la producción y pensé: ‘Ah, quiero añadirle algunos sonidos nuevos’. Y me encanta el sonido de Jessica Audiffred, creo que es una persona genial, creo que está despuntando en la nueva ola de DJs y me cae muy bien. Se unió a mí en el tema y le añadió unos sonidos increíbles y lo hizo genial.

Publicidad

Desde entonces nuestra amistad ha crecido y Jon es un tipo increíble y muy divertido en el escenario. Les tiré un pastel en el Festival Ultra y fue divertido. A la canción le está yendo muy bien, a la gente le encanta.

La tradición de lanzar pasteles se ha convertido en tu sello. ¿Recuerdas cómo empezó ese momento en tus shows?

En 2011. Fue un capricho, una idea para un videoclip. En mi sello discográfico hay un artista llamado Autoerotique cuyo videoclip mostraba pasteles explotando en la cara de la gente. Pensé: ‘Oh, esta es una buena idea. Voy a lanzarle un pastel a alguien’. Y promocioné la canción. Y a la gente le encantó. Así que seguí con la tradición.

Después de tantos años como uno de los DJs de gira más activos, ¿qué te impulsa a mantener ese nivel de intensidad?

El público. El escenario. Siento una conexión especial con ese escenario. Y ese escenario cambia por todo el mundo, pero nunca se irá de mi corazón.

Es ahí donde realmente me siento más a gusto. Vivo para ello. Vivo para el escenario. Vivo para estar frente al público y tocar frente a públicos nuevos.

Y cuando toco frente a un público que conozco, como Ecuador, conozco a este público. Sabes, ha pasado un tiempo desde la última vez que estuve aquí. ¿2017? Han pasado casi 10 años. Todavía recuerdo a esta gente. Todavía recuerdo lo increíble que es estar aquí.

Es hora de tocar algo de música nueva de Steve Aoki y clásicos. Voy a dar el 100%.

Ahora estás en una nueva etapa como padre. ¿Cómo compaginas la vida familiar con una agenda tan exigente?

Bueno, tengo una niñera increíble que se encarga de todo. Y todavía no hemos viajado con Rocky porque, ya sabes, nuestra agenda es muy apretada.

Queremos poder viajar en verano a Europa, cuando tengamos una agenda muy fija. Aquí, por ejemplo, no he dormido en tres días y hoy salimos a Chile a las 3 de la mañana. Así que no quisiera que mi hijo pasara por eso todavía.

Creo que con el tiempo se acostumbrará al mundo muy rápido y, ya sabes, tendrá los pies en la tierra en ese sentido. Creo que aprenderá mucho sobre diferentes culturas y personas, y me emociona poder mostrárselas”.

Has hablado sobre la inteligencia artificial en el arte. ¿Qué es lo que más te entusiasma y lo que más te preocupa de esta?

Soy un gran defensor de la IA. Me ha sido de gran ayuda en el aspecto creativo. Y la tecnología es imparable. Va a llegar de todas formas, nos guste o no, la usemos o no. Así que, en mi opinión, siempre uso la tecnología.

Cuando surge una nueva tecnología, soy el primero en experimentar con ella, probarla, y bueno, recibes muchas críticas por eso. Pero eventualmente fusionaremos la tecnología hasta el punto en que seremos mitad IA, mitad humanos.

Creo que es un futuro transhumanista muy interesante hacia donde nos dirigimos. Quizás, con el tiempo, ya no tengamos que morir gracias a la tecnología. Pero esa es una conversación más profunda y extensa.

Pienso que, en cuanto a la creatividad, la IA ahora mismo solo te brindan apoyo. Cuando estoy en el estudio y uso la IA para generar ideas creativas, mis paneles de inspiración, mis búsquedas de melodías, se expanden, en lugar de que yo pinte las líneas, pinte el MIDI o toque las melodías. Puedo escuchar una gran cantidad de ideas diferentes.

Y creo que será interesante ver hacia dónde se dirige esto en los próximos seis meses, e incluso el próximo año.

El peligro radica para los artistas emergentes, ya que los artistas consagrados están un poco más seguros porque los sigues porque los conoces. Cuando los artistas emergentes compiten contra la IA, con la fusión de la creatividad, habrá mucha buena música por ahí. Así que tienes que hacerte un nombre. Tienes que construir una historia. Tienes que contar tu historia. Tienes que hacer más que solo música.

Ser artista no es solo estar en el estudio. Ser artista es algo muy dinámico y multidimensional. Tienes que compartir lo que te apasiona. Y otras personas que sientan lo mismo te seguirán.

Has logrado mucho en la industria. ¿Crees que aún te quedan cosas por explorar?

Sí, sí. Siendo honesto, siento que apenas estoy rascando la superficie. Hay mucho por explorar. Mucha música, creación, producción. Cuando la música cambia, es como si la rueda tuviera que reconstruirse una y otra vez. No es como decir: ‘Bueno, mi sonido es el mío, voy a mantenerlo, voy a producir siempre el mismo sonido’.

Soy un artista muy diferente en ese sentido porque siempre estoy haciendo nuevas colaboraciones, pensando de forma innovadora. Trabajo con muchos artistas latinos, con artistas de K-pop, con artistas estadounidenses, con DJs, con artistas de hip-hop. Cuando haces eso, tienes que estar constantemente en movimiento, pensando en el futuro.

Te diré que todavía tengo mucha hambre. Muchísima hambre.

Eso es solo en la música. Y ahora, cuando abro la caja de Pandora de la vida y veo todos los viajes emocionantes que he emprendido, de los que he aprendido y en los que me he visto inmerso, son como búsquedas interminables. Interminables. No hay sensación de que el camino esté llegando a su fin.

Siento que he recorrido un largo camino. Cuando caminas por las calles, sientes que hay una gran cantidad de oportunidades y emoción en cada trayecto. Así que estoy muy lejos de estar hastiado. (E)