El rey Carlos III se convirtió en el monarca británico número 40 en ser coronado en la abadía de Westminster, en Londres, a mediados de este 2023. Si bien ascendió al trono inmediatamente después de la muerte de su madre, la reina Isabel II, en septiembre del 2022, el soberano de 75 años fue coronado formalmente como rey ocho meses después, en mayo de este año, en una ceremonia religiosa que congregó a 2.200 personas y millones de espectadores en todo el mundo.

En medio de los dos acontecimientos internacionales (el funeral de Isabel y la coronación de Carlos), una inquietud se plantó en la mente de muchos: ¿cuál es el futuro de la monarquía británica, con una sociedad moderna, multicultural y hasta multirreligiosa?

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Isabel II vs. Carlos III

En esta fotografía de archivo tomada el 1 de julio de 1969, la reina Isabel II le pone una corona a su hijo, el príncipe Carlos, durante su investidura como nuevo Príncipe de Gales en Caernarfon. Foto: -- -

Al momento técnicamente Carlos III ha tenido su primer año de reinado, tiempo suficiente para analizar su liderazgo y entrever lo que le depara en este 2024. De acuerdo con la encuesta Ipsos de abril de este año, el 49 % de los encuestados (casi la mitad) sostuvo que Carlos realiza un buen trabajo como monarca, mientras que el 32 % dice que no hace ni bien ni mal su trabajo. El 9 % afirmó que hace un mal trabajo.

“Tiene la vara muy alta en relación a su predecesora, su madre, la reina Isabel”, opina Santiago Pérez, licenciado en Ciencias Políticas y máster en Relaciones Internacionales con mención en Globalización y Conflictos. Eso significa que las inevitables comparaciones con su madre podrían afectar la percepción pública de su reinado.

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Rey Carlos III luce por primera vez su corona, algo que no hacía desde que fue coronado, en la apertura del Parlamento

En esta foto de archivo tomada el 21 de abril de 2018, la reina Isabel II de Gran Bretaña (centro, izquierda) saluda a los invitados mientras su hijo, el príncipe Carlos de Gran Bretaña, príncipe de Gales (izquierda), y su nieto, el príncipe Guillermo, duque de Cambridge (derecha), reaccionan. Foto: AFP

“El reinado de más de siete décadas de Isabel se destacó justamente por su dedicación y servicio y se convirtió en una figura respetada y sobre todo emblemática en la escena mundial”. Para Pérez, Isabel propició espacios de estabilidad y continuidad de la monarquía británica y sobre todo del país; modernizó la institución monárquica, adaptándose a las sensibilidades y expectativas cambiantes del siglo XX al siglo XXI; promovió la unidad de la Mancomunidad de Naciones, con lo cual se fortalecieron sus lazos; contribuyó a la diplomacia y a la imagen global del Reino Unido, fue patrona de más de 600 organizaciones benéficas y sociales.

“Ella tuvo un liderazgo prominente que proporcionó su presencia calmada y constante durante periodos de crisis, incluyendo conflictos políticos, desastres naturales y obviamente crisis sociales... las celebraciones principales de su reinado, los jubileos de plata, oro, diamante y platino, reflejaron su compromiso y la estima en la que mantenía al público”, dice el coordinador de Cátedras Unesco de la Universidad Técnica Particular de Loja.

Camila brilla como reina con una corona histórica en la apertura del Parlamento presidida por el rey Carlos

Los desafíos de Carlos III de cara al 2024

Por eso, agrega el docente de la UTPL, el principal desafío de Carlos III es mantener la relevancia de la monarquía. “Sobre todo gestionar una imagen pública, mezclado con su historial de controversias personales... Debe gestionar la imagen de la familia real para preservar el estatus y el respeto público, sobre todo la unificación del reino y la Commonwealth”.

A decir de Pérez, se percibe que se mantiene la división dentro de la familia real. “Debe poner en orden la casa como jefe de familia y monarca a cargo de una institución. Son claros los signos de debilidad y credibilidad. El monarca heredó la partida de algunos de sus miembros, el exilio voluntario de algunos de ellos, escándalos públicos originados por acusaciones de abusos sexuales y racismo que afectaron la imagen del rey”.

Eso también le requiere manejar su relación con los medios especialmente en una era digital, en la que las redes sociales se han integrado con los medios de comunicación, y por ende el escrutinio público es intenso. Es un desafío clave para su reinado.

El Príncipe Carlos de Gran Bretaña (R) y sus hijos, el Príncipe William (C) y el Príncipe Harry (L), asisten a la Conferencia sobre Comercio Ilegal de Vida Silvestre en Lancaster House en Londres, Gran Bretaña, el 13 de febrero de 2014. Foto: -- FACUNDO ARRIZABALAGA

En cuanto a la modernización de la monarquía, Carlos III debe continuar con ese proceso, equilibrando las tradiciones con las necesidades y las expectativas modernas de la población y de los actores políticos en el Reino Unido. “Que la monarquía sea atractiva para las generaciones más jóvenes. Existen algunos estudios dentro del Reino Unido que indican que la monarquía está perdiendo su influencia con la muerte de la reina más longeva de la historia británica”.

El nuevo soberano también se enfrenta a tensiones políticas y sociales que atentan contra su reputación, como los grupos antimonárquicos que no lo reconocen como monarca. “Carlos III es el rey de un país descontento por la caída de los niveles de vida, los salarios, que no pueden seguirle el paso a la alta inflación, y esto se suma a los efectos de la salida de la Unión Europea por parte del Reino Unido (el Brexit), grandes llamados a huelgas y protestas por diferentes gremios de trabajadores”.

El activismo ambiental de Carlos III

El rey Carlos III de Gran Bretaña (izq.) se reúne con Ryan Larkin, ganador del premio Community Impact (2do dcha.) durante una ceremonia para los ganadores del Trust Award 2023 y embajadores famosos en el Palacio de Buckingham, en Londres, el 17 de mayo de 2023. Foto: GEOFF PUGH

“Otro punto importante son los desafíos sociales y ambientales desde diferentes sectores de la comunidad internacional. Él es conocido por su activismo en temas ambientales y sociales, sin embargo Carlos III debe encontrar un equilibrio entre su papel como monarca constitucional y su interés personal en estas áreas”, dice Santiago Pérez.

El rey británico de 74 años es un defensor de larga data de cuestiones medioambientales, desde la lucha contra el cambio climático hasta la biodiversidad. “Podría ser interesante que ese trabajo que ya realiza con la comunidad de ayudar en este proyecto de producción de cacao y vainilla sostenible en la Amazonía, financiado por la Circular Bioeconomy Alliance creada en 2020 por el rey, y otras iniciativas puedan continuar o puedan promoverse de mejor manera y aportar desde esa manera a nuevos proyectos o nuevas formas de financiamiento para la conservación de la Amazonía ecuatoriana”, cita el catedrático como ejemplo.

Los aportes de la reina Camilla a la corona británica

La reina Camilla de Gran Bretaña llega al tradicional servicio del día de Navidad de la familia real en la iglesia de Santa María Magdalena en Sandringham, en el este de Inglaterra, el 25 de diciembre de 2023. (Photo by Adrian DENNIS / AFP) Foto: AFP

Por décadas, Camila ha sido catalogada como la “villana que se convirtió en reina”. Santiago Pérez opina que eso no es del todo cierto, al menos desde ciertas perspectivas. En los últimos años se ha impulsado una fuerte y relevante campaña en relación con su imagen, por lo que cada vez se va revirtiendo esa calificación negativa que se le ha otorgado desde los años 90.

En todo caso, el experto hace hincapié en algo que no debe pasar por alto para nadie: “Dentro del palacio se la conoce como ‘Lady Boss’ y su opinión es la primera que el rey consulta”. Eso significa que el criterio de la reina estará inmiscuido en los asuntos de la monarquía británica más de lo que sus súbditos creen. (I)