Amar y reír debe ser algo incondicional en todas las facetas de la vida, o por lo menos eso es lo que he llegado a pensar luego de conversar con Andrés Gabriel Garzón González, de 56 años, y Héctor Tomás Garzón González, de 59 años. ‘Los hermanos Garzón’, como todos los conocemos, se dan cita en el Teatro Centro Cívico para atender a un equipo de LA REVISTA, y los rincones de este teatro se convierten en testigo de una serie de anécdotas repletas de carcajadas.