Aunque en la actualidad el basquetbolista Nikola Jokic es una estrella del tabloncillo, su infancia fue todo lo opuesto a lo que pudiera vivir un deportista antes de alcanzar el éxito. Con un cuerpo con el que fue considerado “obeso”, el jugador tuvo que salvar ese obstáculo para encontrar el camino que lo llevó a la consagración de esta disciplina.