A pocos días de la ceremonia de los Premios Óscar, una nueva controversia se instaló en el debate cultural y tiene como protagonista al actor Timothée Chalamet. Sus comentarios sobre la ópera y el ballet generaron reacciones de diversas instituciones artísticas y figuras del espectáculo.

Las declaraciones surgieron durante una conversación con Matthew McConaughey en el programa Variety & CNN Town Hall, en el que ambos analizaban la disminución de espectadores en las salas de cine. En ese contexto, el actor se refirió al tipo de entretenimiento que busca actualmente el público.

Chalamet, protagonista de la película Marty Supremo, en la que interpreta a un jugador de ping-pong y por la que está nominado al Óscar, señaló que el éxito de una “película seria” como Frankenstein, del director mexicano Guillermo del Toro, demuestra que aún existe interés por historias complejas, aunque también hay quienes prefieren propuestas más inmediatas.

Publicidad

“Admiro a la gente, y yo mismo lo he hecho, que va a un programa de entrevistas y dice: ‘Tenemos que mantener vivas las salas de cine. Tenemos que mantener vivo este género’. Y otra parte de mí piensa que, si la gente quiere ver algo como Barbie o como Oppenheimer lo verá, se esforzará y se mostrará orgulloso”.

Sin embargo, el actor también afirmó que no le interesa participar en ciertos ámbitos artísticos.

“Yo no quiero trabajar en ballet ni ópera, ni en cosas que digan: ‘Mantengan viva esta obra aunque parezca que ya a nadie le importa’. Con todo mi respeto a la gente del ballet y la ópera”.

Publicidad

Las palabras provocaron respuestas de algunas de las instituciones culturales más reconocidas. Desde Londres, la Royal Opera House respondió públicamente con un mensaje dirigido al actor: “Cada noche, en la Royal Opera House, miles de personas se reúnen para disfrutar del ballet y la ópera. Por la música. Por las historias. Por la magia pura de la actuación en vivo. Si quieres reconsiderarlo, tenemos las puertas abiertas”.

La compañía Royal Ballet and Opera también defendió la vigencia de estas expresiones artísticas al asegurar que el arte no solo sigue vivo, sino que continúa creciendo: “Más de 200.000 personas asistieron a nuestras presentaciones y experimentaron el poder del ballet”.

Publicidad

En París, la Ópera publicó el video de las declaraciones del actor en redes sociales acompañado de una imagen de la ópera Nixon en China, de John Adams, en la que aparece una escena con una partida de ping-pong. La institución añadió un breve mensaje: “El ping-pong también existe en la ópera @tchalamet”.

Otros teatros europeos también reaccionaron. El Teatro Real de Madrid afirmó que “al público le interesa, y mucho, la ópera en el Teatro Real”, mientras que la Scala de Milán respondió: “A alguien le importa. Y si nos visitas, puede que a ti también.”.

La Ópera de Viena, por su parte, planteó una pregunta: “¿De verdad a la gente no le interesan la ópera y el ballet?”. Y añadió una invitación al actor: “@tchalamet, considera esta tu invitación personal a Viena. Nuestro escenario te espera”.

Las respuestas no solo provinieron de instituciones culturales. La actriz Jamie Lee Curtis cuestionó los comentarios del intérprete con una pregunta directa: “¿Por qué algunos artistas se burlan de otros artistas?”.

Publicidad

El episodio también dio lugar a reacciones humorísticas. La Ópera de Seattle ofreció un “código promocional TIMOTHÉE” para obtener un 14 % de descuento en entradas para la ópera Carmen.

Por su parte, la actriz española Karla Sofía Gascón publicó un fotomontaje en el que aparece junto con Chalamet como si mantuvieran una conversación telefónica. En la imagen se lee: “Hola, Karla, ¿crees que me dejarán pasar por la alfombra roja de los Óscar?”.

Gascón fue protagonista de la polémica previa a los Óscar del año pasado tras la difusión de antiguos tuits de contenido racista, lo que, se dice, afectó sus posibilidades de ganar el premio al que estaba nominada por la película Emilia Pérez.

En el caso de Chalamet, la controversia no tendrá impacto en la votación de los premios, ya que el proceso de elección para la edición número 98 de los Óscar, que se celebrará el próximo domingo, cerró el pasado 5 de marzo. (E)