Una misión imposible, una amenaza que pone en riesgo la existencia de toda la humanidad y un hombre común convertido en la última esperanza del planeta dan forma a Proyecto Fin del Mundo, la nueva producción de ciencia ficción protagonizada por Ryan Gosling que llegó este jueves 19 a los cines ecuatorianos.
La película, basada en la novela homónima de Andy Weir, autor también de The Martian, combina espectáculo visual, emoción y ciencia en una historia que plantea un desafío cósmico capaz de extinguir la vida en la Tierra.
La trama sigue al profesor Ryland Grace, un científico que despierta solo en una nave espacial tras un coma inducido, a millones de kilómetros de su hogar y sin recordar cómo llegó allí. Con el paso del tiempo comienza a recuperar la memoria y descubre que es el único sobreviviente de una misión desesperada enviada para enfrentar una amenaza que está provocando la muerte del Sol y que podría dejar al planeta sin su principal fuente de energía.
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En gran parte del filme, Gosling aparece solo en pantalla, interpretando a un científico aislado que combina momentos cómicos, emotivos y secuencias de aventura.
El actor reconoce su afinidad con el género: “Me encanta la ciencia ficción”, afirma, y explica que para desarrollarla correctamente “hay que encontrar los socios adecuados, y ahora estoy en un punto de mi carrera que puedo hacerlo. Es simplemente un sueño hecho realidad”.
Fue el propio Gosling quien impulsó el proyecto después de leer el libro de Weir. “Me gusta la mirada de Weir. En la época que vivimos nos recuerda que los seres humanos somos capaces de hacer cosas increíbles y no debemos dejarnos intimidar por el desafío”.
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La película está dirigida por Phil Lord y Christopher Miller, conocidos por su trabajo en la saga animada Spider-Verse.
En el centro de la trama también aparece una idea clave: la cooperación. “Nada es imposible si nos unimos y trabajamos juntos”, subrayan Lord y Miller, al referirse a los dos momentos principales de la historia: uno en el que los humanos colaboran para construir una nave espacial y otro en el que dos seres muy diferentes deben aprender a entenderse.
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A pesar de ser el protagonista absoluto, Gosling comparte escenas ambientadas en la Tierra con otros actores, entre ellos, la alemana Sandra Hüller.
Además de actuar, el canadiense también participa como productor del filme junto a Amy Pascal. Con este equipo creativo, el actor asegura haber disfrutado de la experiencia, porque, como él mismo resume, pocas cosas pueden ser mejores que “viajar a otra galaxia, hacer una amigo alienígena y salvar las estrellas”.
Para Gosling, la historia también transmite un mensaje optimista en medio de un mundo convulso. Según explica, la película recuerda que los seres humanos “son capaces de hacer cosas increíbles” y anima a “no tener miedo al futuro” porque, con perseverancia y empatía, “los milagros son posibles”. (E)





